Lunes a la mañana

Ayer después de medianoche y cuando Celia ya estaba dormida pasó Leandro Otero. Fue buena idea vernos. Está por cambiar de trabajo y yo alterno momentos de desánimo con escenas de concentración literaria. Me equilibro hablar con él. Hasta me puso optimista. Son dos cosas que se agradecen. Buena mañana de pasar la madrugada del lunes.

Y el domingo tampoco fue malo. Otro asado allá en Caballito y después recordamos los viajes que hicimos con mis viejos y mi hermano cuando éramos chicos. Hablábamos y yo pensaba: "Ojala pueda darle algo parecido a mi hijo".

Con Leandro el tema andaba tambien cerca de la comprobación de una hipótesis personal. Si te comprometés con los que hacés, las cosas te tienen que salir. Se necesita un poco de coraje. Y bueno, ahí estamos. El enunicado es simple y hasta ramplón, pero nos mantiene en pie.

Después, comprobar que él puede leer y entender perfectamente mis libros fue una gratificación extra. En un momento le solté la cantinela: "Bueno, no tengo uan buena relación con El Ignorante". Pero él me lo relativizó.

Posted by: Juan Terranova on Jan 17, 05 | 11:17 am

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