Miércoles a la noche

Hoy me tomé la tarde y pasé por lo de mi viejo a hacerle compañía. Estaba mi hermano que contó algo, siempre de a poco y fragmentariamente, sobre la gira europea.

Cuando se fue, mi viejo me estuvo explicando los secretos del motor de combustión interna en cuatro tiempos. "Si los aros del pistón no trabajan bien, se filtra el aceite a la cámara de mezcla y la combustión no es buena. Es usual que pase."

Me fascinó poder hacerle preguntas sobre las válvulas que controla el árbol de levas. La precisión de las válvulas me cautiva de una manera casi irracional. También hablamos del cigüeñal, de la viela y de que por más hecho mierda que esté un motor y por más precario que sea, si funciona, es porque el grado de sincronización de la partes es altísimo.

Comparado con una computadora de hoy en día, el motor de un auto a nafta, por no decir un gasolero, posee un sofisticazión de más de cien años de trabajo constante, innovación y conocimiento adquirido y capitalizado.

También estuvimos hablando de literatura. Yo le había llevado "Gaijin" de Matashoshi. Como a mí, le gustó mucho la primer parte y muy poco la segunda. Hoy andaba con "El harpa de hierba" de Capote. Como tiene tiempo, lee. Mañana, si puedo, paso a verlo otra vez.







Posted by: Juan Terranova on Nov 11, 04 | 12:06 am

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