Martes a la tarde
Hoy al mediodía fuimos otra vez al hospital. Para monitorearlo bien, todavía lo tienen en terapia intensiva, así que solamente se puede entrar de a uno y durante media hora al mediodía y otra media hora a las siete de la tarde.
Celia venía de otro lado, así que nos encontramos en el hall del hospital donde también estaban mis tíos y mi prima Liliana. A las doce y cuarto habilitaron la entrada.
Yo pasé casi al final, y lo vi bien. Un poco sedado, un poco hinchado las bolas, comiendo gelatina de frutilla.
- ¿Cómo pasaste la noche? ¿Te aburriste mucho?
- Bien. No, no... Estoy aprovechando para dormir. Como no pude dormir en todo el fin de semana...
Lo vi bien. Hoy a las siete nos dan el primer parte médico, 24 hs. después del ingreso.
Hay que decir que la familia estaba más preocupada y angustiada que él.
No hay elucubraciones metafísicas sobre el enigma de la vida y la muerte, el propósito de nuestrra existencia ni esas cosas. El tipo está ahí. Y yo ahora estoy acá. Y todos queremos que vuelva a casa y pueda seguir haciendo las cosas que que estaba haciendo.
Antes de que yo entrara había estado cinco minutos mi tío Carlos, así que cuando me despidió, mi viejo me dijo:
- Ya arreglé con Carlitos para ir a la fundición. ¿Venís, no?
Mi tío Carlos tiene una fundación en Navarro, provincia de Buenos Aires. Y yo hace mucho que tengo ganas de ir. Le dije que sí.
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Un abrazo para vos y tu viejo y que se recupere pronto.
PD: ¿Lo de tu tío es una fundición, no? Porque no te veo a vos yendo a una fundación.
Conservado en captura 20050416
Gracias, Gordon.
Sí, es una fundición. Hay una errata.
La verdad es que es gracioso, ¿no?
Conservado en captura 20050416