Martes a la tarde
Ayer fui al trabajo y estuvo bastante bien. Escribí dos notas, una reseña, hice algo más. No recuerdo ahora qué fue exactamente. Después volví a casa y compre un libro en el camino.
Tuvimos mucho tiempo de TV ayer con Celia, no estuvo mal. Lo disfruté. Hoy me levanté, sin embargo, con un vago sentimiento de poca pertenecia con todo. Típica situación "no tengo ganas de hacer nada". Y sin embargo, después prender la computadora hice avanzar de un forma sostenida un trabajo monográfico que preparo para la maestría.
Después se me dio por suponer que tengo un concepto errado de mí mismo. ¿Es posible? Yo creo que sí. Enseguida razoné, que no debería traqnuilzarme y apreciarme más objetivamente. Pero, para gracia y desgracia, no se puede ser juez y juzgado al mismo tiempo, insistí.
Al final del día, lo único que cuenta son las horas que uno le dedicó al trabajo.
Solamente eso inclina la balanza.
[96] comentarios (851 views) | [0] Trackbacks [0] Pingbacks