De una novela inconclusa

"Después, saltamos a examinar la queja de algunos escritores, a los que consideramos mediocres, frente al general entusiasmo de los lectores por el género biografía. Patrañas de resentidos. Las biografías son novelas disfrazadas. ¿Por qué negarlas? Claro que el funcionamiento va en detrimento del autor, como en las películas de industria, no importa tanto quién escribe, produce o filman sino quién da la cara. Y luego agregamos que tanto Joyce como Wittegestein fueron los mejores personajes de sus libros. Dos excéntricos, oscuros y geniales escritores escribiendo y protagonizando a la vez.
Recuerdo detalles extra textuales pero nunca extra literarios, como que en 1922, el año en que el Ulises vio la luz, también se publicó Tierra Baldía de Eliot. Anécdotas sobran.

El joven Joyce le dice a Yeats, la eminencia irlandesa de las letras: “Lo he conocido demasiado tarde. Es usted demasiado viejo”.
Joyce se niega a arrodillarse en la cama de su madre moribunda, se opone al matrimonio y huye con Nora de Dublín.
Joyce en Trieste, escapando de los acreedores y dándole clases de Inglés a Italo Svevo, en un encuentro secreto, hasta para ellos mismos, de escritores ilustres.
Joyce escucha cómo su hermana Eva le comenta que no existen salas de cine en Dublín. El escritor abre una serie de ellas en varias ciudades de Irlanda, inaugurando el primer Cinematógrafo Volta irlandés en diciembre de 1909 e irremediablemente yendo a la quiebra.
Roberts, el primer editor elegido para los Dublineses, retrasa la publicación del libro, y finalmente se niega a venderle a Joyce las planchas de imprenta y las destruye.
Ezra Pound (él también personaje de novela) decide incluir un poema suyo para una antología de poesía imaginista. En 1915, Stanislaus, su hermano, es internado en un campo de prisioneros mientras se le permite a Joyce, menos dado a expresar sus ideas políticas, y al resto de la familia, marchar a Trieste.
A principios de 1920 le llega la querella levantada por la llamada Sociedad para la Supresión del Vicio contra la publicación de algunos episodios del Ulises en una revista de medio pelo. Me imagino las mutiladas y fascinantes ediciones piratas de su novela donde lo único que no se corta ni suprime son precisamente los pasajes tildados de obscenos. Su obra se convierte en una de las mercancías más preciadas que puede introducirse de contrabando en Estados Unidos o en Gran Bretaña, donde persiste la censura.
Y desde luego, los sacrificados problemas de la vista que lo empujan a leer con una lupa ridículamente grande y a someterse a nueve dolorosas operaciones entre abril de 1923 y junio de 1926.
Joyce se casa con la mujer que lo acompañó toda la vida un año después que su hijo contrajera matrimonio.
Finalmente, nunca se sabrá si Samuel Beckett fue o no secretario suyo.

De Wittegestein baste decir que escribió su obra más importante y después se fue a la guerra, y en la mochila llevaba los manuscritos.
Renunció a una fortuna para ser jardinero y maestro de escuela.
Conoció a Alan Turing, lo tuvo como alumno y discutió con el sus teorías sobre el pensamiento artificial.

Y después de todo esto me pregunto, ¿por qué sus obras principales son tan ilegibles, ilegibles hasta lo ridículo? Quizás porque sus vida eran de novela."

Posted by: Juan Terranova on Apr 26, 04 | 9:51 pm

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