Martes a la tarde
Celia vivía en Retiro desde mucho antes de conocernos. Y yo me mudé con ella, bastante antes también de que nos casaramos.
- Es Retiro- me dice Celia-. De este lado es Retiro. Si vivieramos cruzando la calle viviríamos en el microcentro.
No sé por qué pero siento alivio de no vivir en el microcentro. Aunque a los fines prácticos estemos inmerso en él. A mí no me desagrada. Puedo ir caminando a prácticamente cualquier parte. Me gustaría escribir una novela que trascurriera, al emnos en parte, alrededor de Florida, Lavalle y aledaños.
Es una zona extremadamente literaria. Todos los objetos culturales que contiene me seducen. Desde los kioscos como biblioteca espúrea hasta los porno shops pasando por una infinidad arrebatadora de comercios y negocios de todo tipo. En cada vidriera veo una historia, atrás de cada mostrador, un personaje.
El aire que se respira en este barrio es lo que lo criminaliza. Hasta los bancos (o princpialmente los bancos) se me antojan lugares donde el capitalismo muestra su verdadera cara.
[18] comentarios (236 views) | [0] Trackbacks [0] Pingbacks