Repercusiones interiores de una visita al PO
Respecto a mi contacto con el Partido Obrero, Gordon me escribe y me dice:
"Tengo la idea de que entre las razones inconscientes está tu espíritu de camorra. Igual, me habría gustado verlo."
Y sí, yo al principio pensaba eso. Pero no. Primero, porque fui sabiendo que iba solo como flor de orilla. Y si me hacía el malo, me iba costar levantarla (emocional pero también fìsicamente).
Aunque cueste creerlo, estuve dócil. Un poco porque ellos solos se enterraban de lo lindo. Había que ver la manera en que se tiraban al pozo de la revolución piquetera ellos solos. Increible.
Por otro lado, una motivación que se me estuvo ocurriendo en estos dos días despuás, fue la purgación por la flagelación. Algo así como: "¿Escribíste cosas fuertes?, bueno, ahora te toca ir a defenderlas, ir a dar la cara con los adoquines más cuadrados que consigas..."
Ahora bien, sí, soy camorrero. Eso lo reconozco. (La palabra es fea, pero el concepto, no sé... ¿qué define la camorra? Lo busco en el google y les digo.)
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