Reflexiones sobre el consumo

Voy a tratar de poner en claro algunas ideas que me vienen dando vueltas en la cabeza pero no terminan de bajar.

Cuando digo que no me interesa lo que hace a una cosa parte del Arte, no es toy limitando mis horizontes, más bien todo lo contrario.

Es quizás más fácil de entender si digo que me interesa el consumo.
(Si se quiere se puede decir "consumo cultural", pero es una redundancia, ya que siempre hablamos de los mismo, comerse un asado es tan consumo cultural como comprar un libro.)

El Arte se asocia a aquello que es sublime, a aquello que "te cambia la vida", al ballet, a la música clasica, a la pintura de caballete.

Esto, por supuesto, es una tonería.

Ahora bien, pero... ¿dónde hacemos el corte? Ese es el tema.

Todos concordamos un dibujo hecho a lápiz es arte... ¿Y la historieta? Bien, también es arte.
Y un retrato hecho por un hippie en Plaza Francia. ¿También? OK. ¿Y programar computadoras? tengo un amigo que dice que no lo es porque se puede hacer en forma industrial. ¿Y un futbolitsa no puede ser un artista? ¿Y desatapar cañerías? ¿Puede ser el plomero un artista?

No, acá, por más ehterodoxo que uno sea, dice que no. Insisto el tema es dónde cortamos.

Con el consumo, esto no ocurre. El tipo consume. Punto. Dentro del consumo hay cosas que los satisfacen más, y hay cosas que lo sastifacen menos. Y el tipo sabe muy bien qué lo satisface y qué no. Se está jugando su tiempo libre e cinluso su vida en eso.

Por otra parte, el Arte es cada vez menos diferenciable de lo que se consume. Por lo tanto, ahí está mi interés. identificar qué tipo de objetos, servicios o situaciones satisfacen mis hábtios de consumidor.

Es, puedo asegurarselos, un trabajo interesante.

Posted by: Juan Terranova on Aug 26, 04 | 3:55 pm

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