Un poema De Napoli
Acá va un poema de Cristian De Napoli. Me lo mandó hace algún tiempo ya. Pero hoy lo volví a leer y me volvió a gustar, pese a varios juegos de palabras. ¿Por qué, Cristian, por qué?
Hay trabajos suyos por toda la red y algunos textos breves en zapatosrojos.com.ar
El poema "Otro fragmento" (a mí me llegó con ese título y me gusta) pertenece al libro "La sensación del trabajo", todavía no editado.
Cristian, sos un gran poeta y te admiro mucho. Creo que nunca te lo dije, un poco por timidez, un poco porque te radicaste en Finlandia, ese país tan exótico que queda tan lejos. Espero que tus hijos tengan tu talento y tu inteligencia. Espero que podamos juntarnos todavía un millón de veces más.
Otro fragmento
Nos conocimos en afro, él ya paraba
en el centro cultural Roberto Arlt
pero cambió de centro porque afro
sólo se enseña en El Aleph. Al día después
de conocernos me llamó y me contó todo.
Tenía un affaire con la profesora de afro
faltaban hombres en el curso le había dicho
la mina ésta fijáte si podés
después del curso que él dictaba en el Ruperto
venirte un rato al Aleph, ”a poner huevos”
lo decía en joda dijo él.
(sigue en "más...")
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Otro fragmento
Nos conocimos en afro, él ya paraba
en el centro cultural Roberto Arlt
pero cambió de centro porque afro
sólo se enseña en El Aleph. Al día después
de conocernos me llamó y me contó todo.
Tenía un affaire con la profesora de afro
faltaban hombres en el curso le había dicho
la mina ésta fijáte si podés
después del curso que él dictaba en el Ruperto
venirte un rato al Aleph, ”a poner huevos”
lo decía en joda dijo él.
Yo había notado que él bailaba con distancia
este jovato pensé qué va a aprender
con ese tapper que tiene por cintura
pero no era la cintura yo sabía
y me engañaba era la actitud de él
se notaba te decía esa distancia.
Ni trajo toalla. Ahora, si te soy sincera,
el chabón de alguna forma se movía
no te digo que talento pero gracia
le sobraba y eso que no seguía
ni la técnica ni el ritmo de la profe
si ni el culo le miraba y una espera
que de tanto mirar culos por lo menos
se muevan con disciplina pero no
disciplina
ni para moverse. Ahora éste
lo que no tenía de atento lo tenía
de gracioso en el mejor de los sentidos
y era por esa distancia que te digo
paso que no aprendía, paso que dominaba.
En el descanso, que en realidad fue el final
porque nadie daba más, viene y me pide la toalla.
Cuando termines me dice el caradura
si se la tiro, yo digo este salame
qué se piensa que esto esto es una propaganda
de Philip Morris? Avisen, dice la profe,
ni bien sientan un tirón que esto no es
gimnasia aeróbica una está más expuesta
a las lesiones. Le digo usála vos
que yo me ducho ahora en mi casa estoy a un toque
y el tipo no, por favor. Después la usamos,
conversamos, al final me pidió el fono.
Al otro día me llamó y me contó todo.
Da un curso en el Ruperto que se llama
la globalización y el desarrollo
de microemprendimientos. Julio se llama.
Me dice no es un curso para cuatro expertos
más bien es para mil gatos locos
con mil ideas pero sin recursos
y yo me digo es para vos, boluda,
o sea para vos, o para una
que tenga las pilas que vos tenés
y un poco la locura.
Él sólo les enseña a contactarse
con las entidades de desarrollo
de Europa y Canadá, son unos turros
dice
pero otra forma no hay si una no tiene
recursos disponibles. Por ejemplo
él dice que antes no tenía nada
más que una casa en Flores, la cambió
por un PH al medio y de un ambiente
el resto lo invirtió con otra gente
en tierras en Neuquén. Le fue tan bien
que al año estaba solo en el Río Negro.
Hoy sigue solo y es peras lo que vende
a un cliente en Suecia que es parte de un programa
de los Países Bajos que al principio
después te cuento medio que lo cagó un español.
A todo esto seguíamos por teléfono,
al final me dijo de tomar algo
y quedamos a las ocho en Clapton, pará,
yo fui temprano, ahí es que me contó todo.
O sea me dijo lo que una ya sabe,
que el mundo es el corrupto y no nosotros
o no nosotros tan solo. Vos te crees,
me dice, que no es así en Europa?
Tal vez entre ellos mismos sí se copan,
me dice, y hacen las cosas bien
ahora andá y preguntale a cualquier tipo
cómo es venderle a Europa, si te compran
en buena ley al menos la mitad
de lo que venden con legalidad
y yo me digo sí pero andá vos
y preguntá mejor a cualquier tipa
dónde hay la buena ley, dónde se compra,
igual da para oírlo, y vos fijáte
lo que viene después, tomame nota
que te conozco, gorda, y ya me veo
siguiendoté a Cancún, ninguna Europa,
y después a Río Negro o a Neuquén.
El tipo me dice soy peronista
de militancia y todo, igual mis peras
las vendo solo, por afuera. Vos te crees
que compito con un Julio danés,
un Julio vasco y un Julio holandés?
No, flaca, yo voy solo con mis peras
contra la pera oficial, la ”Europera”,
la pera subsidiada a quince manos
y en quince parlamentos, qué podés
hacer con tus peritas solitarias
más que esperar nuevos vientos?
Ahora uno dice bueno si subsidian
es cosa de ellos, que a uno le da envidia
porque está bien que el estado dé una mano
más si te pasa como pasó este verano
que fue terrible en Europa: si tenías
un par de hectáreas, te las cagó la sequía.
Parece justo el subsidio, ahora andá vos
a subsidiarle al tipo que produce
no sé, pulóveres, maquinaria agrícola,
te viene Europa y te suelta la película
de que el comercio es libre y vos estás
jugando sucio, protegiendo de más.
Ésa es la ”peradoja”, dice Julio,
librecomercio cuando se le antoja
al primer mundo, así fue desde siempre
o vos te crees que San Martín y que Bolívar
tenían enfrente a cuatro gatos locos
que gritaban viva españa!, las pelotas!
un tal Lord Chatham, un embajador,
mirá lo que escribió, tomame nota,
”si estos países quieren producir
su propia ropa, van a sentir el peso
de la armada británica”. Por eso
después vivieron los ingleses y crearon
tropas modernas, para sus modernas ropas.
Y ahora es peor, me dice Julio, antes
para vender textiles
tenías que esperar un milagro;
ahora pasa lo mismo con el agro.
O sea estamos jodidos, yo no creo
dice
que esto cambie así nomás, vos fijáte
son muchos años,
lo mejor es encontrar algún proyecto
de desarrollo, porque ellos tienen sus huecos,
y colarse por ahí, es medio un rollo
de papeles, de internet, requiere tiempo
y mucho empeño, mucha inversión mental
y eso es lo que les enseño
a mis alumnos; la otra que te queda
me dice Julio, y acá escuchá bien, gorda,
acá es que el tipo me contó todo
lo de Cancún.
Me dice yo me iría a Cancún, no, qué a la playa!,
si ni un minuto tengo para el ocio,
no es para mí, a mí el ocio me supera.
De poder ir, flor de agenda que me espera,
es la reunión anual de productores
y exportadores de alimentos, y agarrate
porque este año van a dar combate
los países pobres, combate de posturas,
ya están podridos de ver cómo maduran
los subsidios en el norte cuando acá
la exportación sigue verde.
Resulta que hubo un foro en Porto Alegre
hace un par de años, y entraron en contacto
el Mercosur y la India. Hubo un idilio
y al toque un pacto, todos contra el subsidio.
Después se fueron sumando otros países
entre ellos China. Terminó siendo un grupo
de unos veinte países. Julio supo
por internet que habían organizado
ir todos juntos a Cancún, pero el tarado
me dice yo no sé, me encantaría,
o sea no es tarado, le faltan las pilas
que a una le sobran
para ponerse como quien dice
manos a la obra.
Pero bueno, gordita, mi propuesta es ésta,
vamos las dos a Cancún, vemos cómo es la mano,
pasarla bien seguro, con tanto trabajo
y tanta gente por conocer, de todo el mundo,
aunque ojo, van muchos que ya están jugados,
no digo los sin tierra, que se le aguantan,
digo hay un par de quemados, hay un coreano
que va dispuesto a hacerse el harakiri
si no cortan los subsidios, pero bueno
van tipas de la India, ni hablar de los mexicanos,
va el planeta con más pilas, y bueno, después lo estudiamos
y quién te dice compramos ese terreno
viste? ahora soy yo la que hincha los huevos
y qué decís, al Julio éste
lo llevamos?