Leandro dice que no tengo cintura para debatir. Es posible. También es verdad que soy el único al que le da el cuero para hablar en público. Y eso parece olvidarlo.
Es como el couch que se enamora del boxeador, le pide que pose mejor para la foto, y después no lo quiere dejar pelear porque le van a romper la cara.
Una historia de sangre, homosexualidad y violencia.
No entendí. ¿Vos sos el boxeador? ¿Yo soy homosexual? ¿De dónde sacás que sos el único al que le da el cuero para hablar en público? ¿Por qué te quejás de que nadie comenta y después contestás los comentarios como si fueran agravios?
Por las dudas aclaro: si es por mí, que te rompan la cara, no tengo problema.
Yo también te quiero, mi amor.
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