Después de rozar los cuarenta y uno grados de sensación términa, ahora llueve.
La lluvia siempre es real, nunca puede ser fingida. Incluso en las películas cuando usan una manguera. Y la realidad siempre es fascinante.
No es como el suicidio del rockero Johnny Hunter. Uno dice: "Se ahorcó con una cuerda de guitarra". A nadie le importa. Te llega un poco mediado por el sensacionalismo y la cultura pop. Es muy rebuscado. Y aparte, ¿quién es Johnny Hunter? Es probable que nunca haya existido. Aunque hay que admitir que uno quiere saber por qué se colgó.
La lluvia es diferente. No tiene mucho que decir. Ahí reside su belleza.
...domingo por la tarde llueve o caen tan solo unas gotas sufi, suficientas para gozar de tu pensamientos escritos hoy descubiertos...
Gracias, Noor. Muchas gracias.
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