Gracias por tanto, Jess

2 de abril de 2013 · Juan Terranova

Hoy, 2 de abril, murió Jesús «Jess» Franco, un artesano del cine mundial que muchas veces fue, en su humildad y voracidad, también un gran artista. Sus películas, antes de que llegara el Mesías digital de la web, se veían en copias viejísimas en sótanos y cineclubs, o se conseguían copiadas mil veces en VHS que sus seguidores guardaban como amuletos contra los prejuicios y la aridez mental del progresismo. Siguiendo la metáfora, podemos decir que Franco fue un creador húmedo, arbóreo, selvático, fragmentado y libidinal como solo el siglo XX pudo serlo. La textura del fílmico de sus películas alcanza para poner de buen humor y lubricar la imaginación de generaciones enteras. El terror y el erotismo, la muerte y el amor, y sus infinitos, irónicos y espectaculares cruces fueron sus temas. La mejor forma que se nos ocurre de rendirle su merecido homenaje es copiar aquí los títulos de sus largometrajes. El texto final es un largo poema lleno de potencia y vitalidad. Salud, creador.///PACO