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2011/07/14 · Entrevistas

“Es un lujo tener a Spinetta y Liliana Herrero cantando un tema de mi autoría en Rojo”

Mariano Otero reflexionó por “Radiorevista” sobre su séptimo trabajo discográfico de reciente aparición. Además, el virtuoso instrumentista y compositor señaló que siempre es un desafío trabajar con músicos de la talla de Rodrigo Domínguez o Juan Cruz de Urquiza.

Mariano Otero es uno de los compositores e intrumentistas más inquietos y virtuosos que dio el jazz argentino en la última década. En los primeros días del pasado abril, editó su séptimo trabajo discográfico titulado “Rojo”. Para concretar esta nueva aventura musical, Mariano Otero convocó a 10 músicos equisitos. Entre ellos se destacan el saxofonista Rodrigo Domínguez, el trompetista Juan Cruz De Urquiza, el saxofonsita Ramiro Flores, el trombonista Pablo Fenoglio y el tecladista Hernan Jacinto. Y como si todo esto fuera poco participan como invitados Luis Alberto Spinetta, Liliana Herrero y Javier Malosetti. “Rojo” se grabó enteramente en el mítico estudio ION y la masterización se realizó en los estudios Avatar en Nueva York.

 

_ ¿Podrías contarnos cómo nació el disco “Rojo”? ¿Cuáles fueron las motivaciones estéticas?

_ Después del disco “Desarreglos” yo tenía mucha música en la cabeza y tenía ganas de volver a hacer un disco con composiciones propias. Recordemos que “Desarreglos” fue un homenaje al swing y a la música de Wálter Malosetti. Por este motivo, tenía ganas de volver al material sonoro con el que trabajé en los discos anteriores. Pero también, tenía ganas de encontrarle una vuelta de rosca a mi música porque había estudiado cosas nuevas, con otros maestros, y me había cansado de algunas búsquedas propias. A partir de estas nuevas investigaciones sonoras fue apareciendo todo el material de “Rojo”. Esta obra encuentra la palabra escrita en dos temas, un tema de Atahualpa Yupanqui que tuve ganas de versionar, voces de otras personas como la Spinetta, la de Liliana Herrero, la de Anyelen Zucker. Estas voces le dieron otro color a la música. Digamos que nació una idea y luego se fue completando con el correr del trabajo. Tenía ganas de volver a trabajar con material caprichoso como el de los primeros cinco discos pero dándole una nueva vuelta de rosca. En esta obra hay formas nuevas, orquestaciones diferentes. Es un disco mucho menos barroco que los anteriores.

_ Sin lugar a dudas, la mayor novedad en “Rojo” es la aparición de las letras en tu obra discográfica.

_ En mi obra editada, es una novedad. No es una novedad en mis creaciones.

_Me gustaría que me cuentes la historia del tema “Hay”, que en el disco está interpretado por Spinetta y Liliana Herrero.

_ Esta es una canción que escribí inspirado en mi mujer como imagen de una madre. Pero también, aparece la imagen de un padre. Es una canción que puede ser vista desde los dos lugares. Cuando la escribí y fui encontrado los colores melódicos de la canción sentí que era un tema para que lo cante Spinetta. Creo que la forma poética, sin buscarlo concientemente, está inspirada en la música de Spinetta. A este tema la cante varias veces en vivo solo y con Liliana Herrero, porque para mí este tema tenía que ser cantado por un hombre y una mujer, en distintas tonalidades. Luego fui a ver al flaco a un show, charlé un rato con él y le hice llegar con mi amigo Sergio Verdinelli (baterista del flaco Spinetta) mi intención de mostrarle una canción. El Flaco me hizo llegar su intención de hablar conmigo, lo llamé y le mandé la canción por mail. Entonces, un día me invitó a su casa y me tocó la canción, que sabía de memoria. Esto superó por completo cualquiera de mis expectativas. Si para mí hasta ese momento Spinetta era un artista gigante después de eso fue una revelación. Fue una lección de humildad. Este tipo no puso distancias. Fue un momento muy conectado con el arte. Y este tema es una perla dentro de “Rojo”.

_Y te diste el lujo que ambos (Spinetta y Liliana Herrero) interpretaran tu tema. Fue muy redondo todo, ¿No?

_ Fue maravilloso. Yo lo había hablado con Liliana y ella quería grabarla porque le había gustado mucho. De hecho la habíamos estrenado en un concierto que hicimos juntos en la ESMA. Recuerdo que fue un concierto muy hermoso que hicimos el año pasado. Y juntarla con el Flaco Spinetta fue fascinante. Tener una canción propia cantada por Spinetta y Liliana Herrero es lo que cualquier músico puede desear. Además, fue todo por amor, sin ningún interés, ni negocio de por medio. Fue un hecho absolutamente artístico.

_Y Liliana Herrero no sólo está en ese tema sino que también mete algunas voces en otras obras del disco.

_Sí, es verdad. La negra canta “Guitarra dímelo tu”, de Atahualpa Yupanqui.

_ ¿Por qué elegiste ese tema de Yupanqui?

_ Antes de hacer ese concierto con Liliana Herrero en la ESMA estuve escuchando algunos discos de Atahualpa para recopilar algún material para interpretar. A mi viejo y a mi abuelo le gustaba mucho la música de Atahualpa. Recuerdo que yo tuve una época en que me conecte mucho con la obra de Yupanqui. Me conmueve mucho la hondura y la simpleza de las letras de Atahualpa. A mí me gusta mucho la combinación del texto poético y el lenguaje musical que se da en las canciones de Atahualpa. Creo que esa milonga es perfecta. Por este motivo, la elegí y la arreglé para estrenarla en la ESMA. Y cuando estaba haciendo el disco sentí que formaba parte de esta obra, por eso la incluí. El arreglo está pensado para un sexteto más Liliana. Esta canción fue grabada en vivo en el estudio. Y Liliana Herrero también canta algunos versos en un tema que se llama Guevara. Este tema lo escribí inspirado en un supuesto entierro del Che Guevara. Es la música del funeral que no tuvo el Che.

_ En algunas entrevistas que te hicieron leí que estabas un poco cansado del contrabajo. ¿Es así?

_Sí. Actualmente, no tengo ganas de tocar el contrabajo. Estoy tocando más la guitarra y el bajo eléctrico. En los últimos conciertos de mi grupo estoy tocando mucho la guitarra. Actualmente, estoy estudiando mucho el piano. No para tocar en vivo. Es un proyecto a largo plazo. Estoy estudiando con una maestra muy grande y admirada que se llama Susana Kasacof. Estoy agotado de tocar y estudiar el contrabajo. Tal vez, tiene que ver con que escucho la música de otra forma. Ahora, tengo necesidades de trabajar con otro instrumento. También siento que el instrumento que elegí a los 17 años tal vez no es el mismo que se elige a los 35.

_ ¿ Es cierto que tocás mejor la guitarra que el contrabajo?

_ Para mí, sí (risas). La guitarra es el primer instrumento que escuché y toqué en mi vida. Durante mi adolescencia yo tocaba el bajo eléctrico, comencé a escuchar jazz y me puse a estudiar el contrabajo. En aquella época había una gran necesidad de contrabajistas y me convertí en esto. Pero después de muchos años comencé a sentir la necesidad de escribir música. Tal vez, tengo la necesidad de cumplir otro rol que me divierta más. Al fin y al cabo lo importante es la propuesta musical no el rol de cada uno. Tal vez, algún día me siento en la platea y sólo escucho mi música. El otro día hicimos un concierto con mi banda y en uno de los temas no toqué ningún instrumento y canté. Y en el disco hay un bonus track que está cantado por mí.

_ En ese tema que vos cantás, el bajo está en manos de Javier Malosetti.

_ Me busqué un pibe que recién empieza. Quería darle una oportunidad (risas)

_ Otra características de tus discos son la calidad de los músicos que te acompañan y la cantidad de músicos que conforman tus orquestas. En este disco grabaste con un grupo de 10 músicos.

_ Es verdad, son 10 músicos más un cuarteto de cuerdas en dos temas, que son los cantados. Es decir que en esos temas somos 14 músicos más las voces.

_ No sólo remarcaba el tamaño de la orquesta sino la calidad de sus solistas. Por citar algunos, está Juan Cruz de Urquiza en trompeta, Rodrigo Domínguez en saxo, Pablo Fenoglio en trombón. Esta banda es un lujo.

_Yo siempre trato de tocar con los músicos que me conmueven y que más admiro. En muchos casos son también amigos míos. Son tipos con los que comparto miradas filosóficas y artísticas. Yo busco intérpretes que tocan como a mi me gustan más allá de lo que yo necesito que hagan. Generalmente, el tipo que escribe no busca intérpretes con mucha personalidad; busca intérpretes que interfieran lo menos posible en lo escrito. Yo creo que soy la excepción que confirma la regla. Me gusta que los músicos interfieran en el material que yo escribo y veo lo que me pasa. Por ejemplo, Rodrigo Domínguez es un tipo bastante inquieto y revoltoso con las escrituras y es el único músico que está en todos mis discos. Este tipo de músicos me plantean desafíos y a mí me resulta muy estimulante.

Fuente: Radiorevista (LT10) /Notife

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